Narra Romina
Y como es de costumbre, me encuentro sola en el departamento, la mujer que había contratado mi madre también hace lo que quiere, sólo me trató bien los primeros días, ya después me ignoraba o me ponía mala cara cada vez que le preguntaba que prepararía de cenar.
¡Dios!
Seguramente mi madre debió decirle lo que le hice a mi hermana o así es esa mujer.
Suelto un largo suspiro y me acomodo en el sofá para tratar de relajarme. Sin embargo, se abre la puerta y es mi progenitora, quien t