Narra Romina.
Al regresar a la mesa, puedo notar que el novio de mi madre ya no se encuentra, y eso se me hace muy raro, ya que son inseparables. Además, la conversación entre mi madre y Dany es muy alegre.
No lo entiendo, ella jamás me había dejado tener amigos ni verlos, sólo podía cuando salía temprano de clases.
Miro y la cena ya está servida, y es salmón, ella sabe perfectamente que no me gusta. Y no pude evitar poner mala cara una vez que tomo asiento.
—Al fin regresas. Pedí el salmón por