Escape fallido.
La cabeza a Isabella le iba a explotar, por el hecho de que Blas estaba jugando con su sensibilidad y aunque era obvio que cualquiera estando en su situación de manera egoísta elegiría a su propio hijo, sin embargo, a ella que no es capaz de ver sufrir a un niño le costaba pronunciar una palabra; la conciencia no le permitía hacerlo.
—No- no puedes jugar con las vidas de las personas—. Le salió con voz débil y tan rota que era incapaz de no mostrar su afición, no quería darle el gusto de verla