Con el peligro en casa.
—¿¡Tú no estabas en tu departamento!? — le reclamó Isabella a Maximiliano cuando lo vio sentado en el sofá vistiendo con un pijama de seda azul oscuro.
Él ni se molestó a pesar del ruido que ocasionó el vaso cuando se rompió o del sonido de impresión que emitió Isabella, tan solo siguió tecleando su portátil como si nada fuera más interesante.
Isabella estaba tan impactada que aún no asimilaba que estuviera ahí, y aunque sabe bien que Maximiliano es demasiado arbitrario creyó que él se había id