Celeste.
—¿Crees que se haya perdido? Le di la dirección exacta —preguntó Marcela, con los ojos metidos en la pantalla de su celular.
Se mordió una uña. Estábamos esperando a Marcus porque iba a venir ese día, y mi amiga estaba más emocionada que cualquiera.
—No lo creo. Puede usar el GPS y encontrarte con facilidad —murmuré, cruzada de brazos—. Lo que me preocupa es que Kael haya aceptado tener una cita doble en el comedor del pueblo.
—¡Sé que no es el mejor lugar! Pero vamos, así Kael lo