C95 - Protéjanlas...
Jason Barut estaba sentado en su celda, el frío de las paredes de hormigón envolviéndolo como una manta helada. La presión de la situación lo consumía, y su mente giraba en torno a la única persona que podía ayudarlo en este momento: su madre. Con el corazón acelerado, tomó el teléfono que le ofrecían, sintiendo la adrenalina recorrer su cuerpo al marcar el número familiar.
Cuando su madre atendió, su voz resonó como un eco en la oscuridad.
— Madre — dijo el arrestado.
— ¿Jason? — preguntó, un