C21 - Todas merecemos una linda amistad.
Cuando Eva finalmente quedó sola en su nuevo hogar, pudo tomarse el tiempo de inspeccionar cada rincón con más calma. Sus dedos recorrieron la elegante superficie de la cocina, el mármol frío y liso bajo su toque, contrastando con el cálido sentimiento que inundaba su pecho. Nunca había vivido en un lugar tan lujoso, pero el hecho de que Valeria hubiera pensado en cada detalle para hacerla sentir cómoda, le provocaba un nudo en la garganta.
Deambuló por la sala, admirando la vista nocturna de l