C18 - Jefe cascarrabias.
Eva se quedó inmóvil frente a la casa de su abuela, observando la fachada que no había cambiado en todos esos años. Su corazón latía con fuerza, una mezcla de nostalgia, miedo y alivio. Cuando tocó el timbre, el tiempo pareció ralentizarse hasta que la puerta finalmente se abrió.
Su abuela, una mujer de cabello gris y ojos sabios, se quedó boquiabierta antes de llevarse las manos al rostro, temblorosa.
— Mi niña... mi niña. Mi niña ha vuelto — repetía entre sollozos, extendiendo los brazos para