El funeral de Julián Moreau se llevó a cabo en privado, solo con los suyos. La familia no podía permitirse que los buitres del escándalo se entrometieran en el duelo.
Aunque en los rincones más oscuros de Internet la noticia de su muerte empezaba a hacerse viral. Al mundo entero no le importaba el hombre que se había ido, pues sus ojos estaban puestos en la joven que quedó al mando.
Ya tenían a su heredera, lo único que mantendría el orden.
Isadora permanecía inmóvil frente a la tumba, obser