Alaia llegó corriendo al hospital.
Apenas sentía su respiración por lo rápida que había corrido. El corazón le latía con fuerza en el pecho, impulsado tanto por el esfuerzo como por la ansiedad que sentía.
Todo lo que podía pensar era en Nolan. ¿Estaría consciente? ¿Había pasado lo peor o lo peor estaba por llegar?
Entró al área de urgencias, jadeando por el esfuerzo y el miedo. Un médico se le acercó rápidamente, informándole la situación.
—Está en estado crítico —dijo con un tono frío y pro