Mientras regresaban juntos hacia el auto, Nolan no podía evitar que su mente divagara un poco más allá, imaginando lo que el futuro les podría traer. Quería preguntarle a Alaia si aún había una oportunidad para ambos, pero sabía que no era el momento adecuado.
La paciencia que había cultivado como líder también debía aplicarla en el ámbito personal, aunque le costara. Sin embargo, sus deseos lo traicionaban.
Cada célula de su cuerpo anhelaba besarla, abrazarla y hacerle el amor como lo había