Alaia corrió por el campo de batalla, sus pies apenas tocaban el suelo mientras el viento agitaba su cabello. El sonido de las victorias resonaba a su alrededor, pero no tenía tiempo para celebrar.
Había creado esa fórmula para un momento como este, pero jamás había imaginado que la vida de Nolan dependería de ella de una manera tan directa.
Al llegar, vio cómo los médicos rodeaban el cuerpo de Nolan. Sus heridas, aunque ya en proceso de curación gracias al primer frasco, parecían estar absor