Capítulo 59.
Estuvo "tranquilo" durante los siguientes veinte minutos.
Algunos guardias me daban miradas extrañas, pero no me molesté en preguntarles a qué se debían.
Nos llegaban algunos ruidos de peleas, sin embargo eran un tanto lejanas. O eso me parecía a mí.
Los lobos dentro del refugio se encontraban tranquilos, así que no me preocupé mucho por ellos hasta que recordé que había alguien que podría hacer que el ambiente dejara de ser... no ruidoso.
Entré al sitio de nuevo para asegurarme de que