Capítulo 37.
Cuando se tranquilizó, volvió a hablar.
-¿Qué averiguaste?
¿Que no debo comer o beber nada durante una misión?
Respiré hondo y hablé.
-Los renegados que se llevaron a las lobas no tenían la ubicación exacta de ellas, así que supongo que investigaron el territorio a profundidad antes de dar con ellas. - Lo sentí tensarse, pero continué. - Llegaron por el lado opuesto del río y luego le dieron la ubicación al resto que los esperaba en alguna parte. Las acorralaron y luego amenazaron con hac