Capítulo 241.
A mí me tomó un segundo y medio reaccionar.
Mi cuerpo se movió solo para quitar a Lina del camino porque, en el fondo, seguía queriendo a mi hermana.
Ella cayó al suelo con fuerza.
Tristemente no pude esquivarlo por completo.
Las garras de Jeremias impactaron en mí desde mi hombro hasta mi cintura; aunque solo rozaron un poco, mi ropa quedó hecha trizas y mi piel comenzó a sangrar.
Miré hacia abajo.
No era una herida muy profunda, pero se veía mal.
Los espectadores perdieron el a