Capítulo 240.
-¡Soy tu hermana! ¿Cómo puedes hacerme esto?
Su lloriqueo al final de la pregunta quizá en otro tiempo me habría ablandado. Ahora mismo no podía sentir ni una pizca de simpatía.
-Contesta. - Repetí. - ¿Es o no es cierto lo que acaba de decir Bianca?
Trató de liberarse sin éxito.
Entonces sacó sus garras y fue directa a mi cuello.
De pronto Gail estaba a mi lado sujetando esas garras que, de todas formas, yo habría esquivado y ambos lo sabíamos.
Aún así agrdecía la ayuda.
-Ni se