Capítulo 168.
A pesar de que me ofendía un poco el tono de sospecha en su voz, me calmé y hablé serenamente soltando su mano.
-No tiene que preocuparse por eso.
Él gruñó.
-Por supuesto que no me preocupa. Yo estoy dispuesto a ...
-No. -Dije tajantemente y él volvió a gruñir. Suspiré. - Dígame, ¿Ha olido sangre en mí?
Él arqueó una ceja y yo me sonrojé.
-Perdone, olvido que no tengo ningún jodido olor. - Dije aclarándome la garganta. - Lo que quiero decir es... bueno, supongo que la forma simple d