Leo el contrato, solo me tratara como dama de compañía. Tengo que estar estos tres meses a su disposición. Acompañarlo en sus viajes, cenar con él, hacer cosas que se esperaría que hiciera una pareja. Aun así, le pido que me dé por lo menos hasta después de ver a mi abuelo, para firmar. Quiero hablar con mi tío antes. Acepta, y sin decir una palabra más, vamos al hospital.
Mi tío está destrozado, hablo con Charlie y me dice que se nota que Luis no puede soltar todavía a mi abuelo. El médico nos