Capítulo 70. Celos.
Después de pasar el momento más apasionado de todos, Enzo se quedó abrazado a Nicol, esta vez todo había sido diferente, porque ambos terminaron entregándose en cuerpo y alma, y él estaba jodidamente más loco cada día por esa mujer, se sonrió al darse cuenta de eso, él a quien todos temían y corrían despavorido había caído rendido a los pies de una jovencita de no más de un metro cincuenta y cinco, mientras él medía uno noventa.
Sus cabellos ya estaban creciendo, eran cortos, y desprendían un