Capítulo 14. Quizás si pueda jugar tu juego
Nicol vio con sorpresa, cómo el hombre frente a ella debió apartar la mano producto de la bala que le impactó, extendió su mirada y vio a Enzo con su rostro siniestro y ojos oscuros, parecía una especie de ángel vengador, y aunque unos segundos antes, ella estaba dispuesta a apartar al joven frente a ella por atrevido, ver la actitud del otro, le hizo cambiar de opinión y en su lugar le sostuvo la mano, para auxiliarlo, mientras el hombre se quejaba del dolor, esto enojó más a Enzo Ferrer, quié