37. Aléjate de mi familia.
— Sabes perfectamente lo que pone en ese informe, Byron. Sabes que tú eres el...
— ¡Elena!
La puerta volvió a abrirse con violencia, pero esta vez no fue un estruendo seco, sino el sonido de alguien que entraba dispuesto a arrasar con todo. Julián apareció en el umbral con el rostro desencajado. No necesitó más de un segundo para evaluar la escena: Elena acorralada contra la pared, Byron demasiado cerca si no intervenía rápido todo quedaría el descubierto.
Julián no dio tiempo a explicaciones.