35. ¿Byron va a volver?
Un silencio distinto al de otras noches se había instalado en el salón. No era la calma tibia y segura que Elena había aprendido a construir con esfuerzo, sino un vacío helado lleno de ecos venenosos. El aire aún retenía el rastro de Byron: ese olor que durante años, se había convertido en el símbolo de la mayor humillación de su vida.
Liam, acurrucado en el sofá, dejó escapar un gemido somnoliento. Elena se acercó intentando no hacer ruido, como si temiera romper ese instante frágil de inocenc