Ares, quien no podía o no sabía qué decir, terminó burlándose. Tomó algo de su champán antes de indicar:
—Mi amor, ¿tú realmente crees que los Halloway te trataron como a una más?
Ella, impresionada por la pregunta, solo parpadeó con rapidez, aunque se alzó de hombros antes de responder.
—La verdad es que te puedo decir que sí. Después de todo, vine a París para mi cumpleaños, viajamos en primera clase, papá me compró todo cuanto quise en varias tiendas de lujo, y aunque mis hermanos se portaro