Capítulo 90. Tras las rejas.
Max se encontraba sentado en la fría y oscura celda, sumido en sus confusos y trémulos pensamientos. La angustia lo consumía y, aunque sabía que había tomado decisiones cuestionables en su vida, la idea de ser atrapado en una red criminal lo llenaba de desesperación. Se repetía a sí mismo que las pruebas eran falsas, que todo era un montaje, pero en el fondo una voz susurraba que tal vez había algo de verdad en las acusaciones.
De repente, la puerta de la celda se abrió y su padre, Francesco, a