POV Elara
Mis ojos estaban pesados, como si tuviera piedras en mis parpados. No había pegado un ojo en toda la noche. Cada vez que cerraba los párpados, veía a Lady Mirenia repitiendo con paciencia —o quizás con desesperación— las reglas de etiqueta, las reverencias, la posición de las manos, la inclinación precisa del cuello.
—"Más abajo, Elara. El peso del reino está sobre tu espalda."
Lo había escuchado tantas veces que hasta en sueños lo repetía.
Mis rodillas dolían. Había practicado tantas