— Huevos revueltos, pan tostado, frijoles molidos, jugo y leche — le dije omitiendo una cosa que también me gustaba pero no pensaba decírselo — cuando desayuno eso soy la mujer más feliz sobre la faz de la tierra.
— Ok lo tomaré en cuenta — me dijo sonriendo — para la próxima vez.
Yo comí y luego él se llevó la bandeja, subió y se acostó a mi lado entonces respiro cerca de mi cuello logrando que me erizara la piel.
— Lo siento — me dijo — no tienes idea la falta que me hiciste.
— No