En la casa reinaba todo el ruido que podría tener una propiedad con tres niños. La hermosa familia conformada por cinco personas estaba reunida en la piscina mientras los pequeños nadaban.
— Cariño — Adriel fue a ver a Lucía — hay alguien afuera que desea ver a tu tía.
— ¿Quién es? — ella lo miró con duda — que yo sepa pues la chaparrita no esperaba a nadie de visita.
Lucía se salió de la piscina mientras cargaba a su último hijo, el pequeño Ian ya estaba grande e incluso comenzaba a gatear.