— Lu amor apresúrate — me gritó Adriel — si llegamos tarde a la inauguración del restaurante de Dánae nos va a crucificar.
— ¡Ya voy espérame un momento! ¡Me encuentro preparando a Ian!
Hoy era la inauguración del restaurante de Dánae pero ayer los niños se habían puesto tan energéticos que nos dormimos pasado de la media noche y por lo tanto nos despertamos tarde y para esto fue el llanto de Ian pidiendo leche que fue nuestro despertador.
Ian mi último hijo ya tenía ocho meses y era hermoso, l