Jennifer
Quería pensar diferente sobre Kasyan. Mierda, incluso quería amarlo. Sentí algo tan fuerte… y luego va y me destroza el corazón con un maldito mazo.
Dios, cuánto odio a ese imbécil.
Me encierro en la habitación de invitados, garabateando con furia una nota para que la encuentre por la mañana. No quería llegar tan lejos, pero me obligó. Veo en lo que me he convertido a su lado, y mirarme al espejo me revuelve el estómago. He perdido una parte de mí que nunca quise perder. Demonios, sien