Kasyan
No creo que Jennifer me agrade demasiado ya. Aunque imagino que yo tampoco le agrado a ella.
Me obligo a salir de la cama, con la cabeza palpitándome por el exceso de alcohol que consumí anoche. Normalmente, arrastraría mi cuerpo hasta el baño para orinar antes de tragarme un puñado de analgésicos en gel azul, pero Jennifer todavía lo ocupa. Típico de una mujer acaparar el baño.
Me río con amargura, pero me duele la cabeza si me muevo demasiado rápido, así que retomo la mueca de dolor mi