KASYAN
El dueño del club parece un tipo directo, pero también lo parecía yo cuando conocí al padre de Jennifer. No confío en la gente, y tampoco deberían confiar en mí.
—Kasyan, amigo mío —exclama un hombre barbado de aspecto medio oriental, abriendo los brazos cuando entro en el silencioso club. Se llama Samir, y es el dueño de una discoteca en decadencia. Estoy aquí para liberarlo de su carga.
Hay algunas personas limpiando mesas y puliendo copas, pero por lo demás el sitio está desierto, com