Ambos tienen una pelea de miradas, a Nelson no le agrada nada lo que está escuchando, él le está cayendo muy mal.
—Ella y yo tenemos química y quiero hacer las cosas bien, con el permiso suyo. Para el amor no creo que cuente la edad.
—Si quieres hacer las cosas bien, entonces aléjate de ella, no quiero que mi hija sufra tan temprana edad por un estúpido, además ella ya pasó por mucho.
—Eso lo sé perfectamente, no quería llegar hasta este extremo, pero no me deja de otra.
—¿A qué te refieres con