Harold cada día se convencía de que no está solo, ahora cuenta con familia y amigos que hacen un poco menos pesada su carga, Andrés se puso de pie y se acercó a Harold para preguntarle qué está pasando, al ver que su hija y yerno se marchaban.
—¿Por qué se fueron? ¿Cuál es el misterio?
—Ah es que iban a recoger una amiga nuestra, que vivirá en la casa de ellos por un tiempo.
—Ok, pensé que era algo malo, con tanta cosa que nos ha pasado, ya los nervios los tengo de punta.
—No, toda está muy bien