—Harold, el padre de mi hijo y de Joel, estoy muy asustada de como reaccione mi padre cuando lo sepa.
—¡Cómo es posible, si me dijiste que es pobre y que viajar hasta aquí le era imposible!
—No lo sé madre, él está aquí en el rancho, tengo miedo que mi padre se entere y le haga algo.
—¡Dios santo! Pero no he visto a nadie más de los conocidos y menos que se llame Harold.
—Sé que él está aquí y sabe que estoy embarazada.
—No te preocupes, hija, cuando llegue el momento sabremos qué hacer.
Vicky