Gabo sintió su corazón estremecerse.
—No te odio —expresó—, sin embargo, no es fácil olvidar —mencionó con sinceridad—, pero por el bien de Angelito, no deseo pelear con vos, sé que no sos culpable, pero cuando eras Scarlett me hubiese gustado que buscaras la forma de decirme la verdad —expuso—, pero ya no tiene importancia, por algo sucedieron así las cosas. —Inhaló profundo.
Pau estaba por responder cuando Angelito salió de su habitación, caminando con sus sandalias puestas y solo con sus