Mundo de ficçãoIniciar sessãoPaula María ingresó a la habitación del hospital, con los ojos enrojecidos y pálida, miró a Sam con profunda tristeza, se acercó a su pequeño y besó su frente viéndolo dormir.
—Carlos Gabriel no me soporta —comentó bajito—. Me guarda mucho resentimiento —mencionó y tomó asiento en la sala de la h







