(POV: Ishtar)
La anomalía no estaba en el radar.
No en el oficial.
Pero yo la sentí.
Como una punzada detrás del esternón.
Como un murmullo vibrando bajo la piel, en un idioma que solo el Ignis Lux entiende.
No era miedo.
Era llamado.
Instinto.
Ignis Lux pulsó con fuerza en mi pecho, ardiendo sin previo aviso, sin permiso.
Un calor que no era mío… pero que me reclamaba.
Pedí permiso para una patrulla solitaria en el sector C-9.
Zona de baja amenaza.
Solo una hora.
No mentí.
Solo omití que algo