(POV: Adriian)
Hay heridas que no sangran.
Pero eso no las hace menos reales.
Se sienten en los silencios que se alargan.
En las miradas que alguna vez buscaron respuestas…
y ahora solo esquivan.
En las palabras que no se dicen porque ya no valen la pena.
O porque nunca fueron ciertas.
La herida entre Ishtar y yo no se cerró.
No sanó.
No se limpió.
Solo…
se volvió parte del aire que respiramos juntos.
Una grieta invisible entre dos cuerpos que solían moverse al mismo ritmo, al menos en el campo