―Y yo creía que usted quería que ganáramos este todo o nada, señor Clarkson―le digo de lo más risueña, tomándome del brazo de mi esposo falso, tratando de disipar esa pequeña duda que tiene nuestro anfitrión.
―Yo quiero muchas cosas, debo admitir―me dice con una sonrisa―y quisiera tenerlas todas, como te imaginarás―asegura y yo pongo los ojos en blanco.
―Y no lo dudo, después de todo, usted sale ganando en esta contienda, como quiera que lo mire―le señalo y miro a su hombre tomando las apuesta