Capítulo 61
Saber que Santiago estaba libre fue una pesadilla hecha realidad, Sentí un escalofrío recorrer toda mi piel, su sombra hubiera vuelto a llegar a mi, a reepirar detrás de mí.
Le pregunté al detective de la DEA cuál era el siguiente paso. Me dijo que, por ahora, lo más seguro era que nos quedáramos en ese lugar. Aseguró que iban a reforzar la vigilancia y asignar a los mejores agentes disponibles para protegernos.
Se que su trabajo era tranquilizarme, pero se notaba que estaba tan at