Capítulo 62
Regresamos a la ciudad, pero mi padre se quedó en España con Nina y los niños. Dejar a mi hijo fue como arrancarme una parte del alma. Lo abracé, Lo olí, lo memoricé, necesitaba grabarlo en mí para resistir la distancia.
Me repetí mil veces que lo hacía por ellos. Por su futuro y por su tranquilidad.
En el avión, apenas hablé. Alex se sentó a mi lado y no me dijo nada en el vuelo, Solo tomó mi mano.
Antes de aterrizar, me hizo la pregunta que sabía que iba a llegar.
—¿Esto tiene qu