CAPÍTULO 53
Pasaron dos semanas...
Me costaba creerlo, pero había llegado el día. Estaba a solo unas horas de casarme con él. Nunca imaginé que este idiota iba a salirse con la suya, pero así era. Sin embargo, seguía diciéndome que por ahora lo mejor era seguirle el juego. Necesitaba tiempo, una estrategia, y sobre todo, necesitaba mantener viva la esperanza de escapar con mi bebé y mi sobrina.
Nina estaba conmigo todo el tiempo. A pesar de trabajar para él, había decidido apoyarme. Me ayudab