Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana siguiente a la visita nocturna de Dante amaneció con una calma engañosa. El cielo estaba despejado, un azul pálido y frío de invierno que contrastaba con la tormenta que se había desatado dentro de Layla.
Se despertó con una determinación nueva. Ya no era la víctima. Había escuchado a Dante, había escuchado su miedo y su amor disfrazado de paranoia. Sabía que él la quería, aunque







