Mundo ficciónIniciar sesión—Tú, estás despedido —rezongó Yuri señalando con un dedo al vacío, y Nina lo atrapó, apuntándolo a donde de verdad estaba Santiago, pero en el fondo sabía que solo estaba bromeando.
—¿Y qué esperabas? ¡No se puede ganar contra el Grillo! —sonrió Santi encogiéndose de hombros y metiendo las manos en los bolsillos—. Pero te prometo que te lo voy a compensar. ¡Solo







