Un regalo inesperado.
La cena estaba lista, había cesado un poco la búsqueda de aquel lobo, pues las muertes ya no estaban ocurriendo, pero dejaba una incógnita entre los lobos por la muerte de sander y Lucía.
Lass algo incómoda bajo a la cena y, cuando vio a vael aunque quiso obedecerle, no lo hizo y se sentó en su lugar de siempre. Él le dio una mirada oscura y alzó una ceja, y pese a que ella lo ignoró, su voz, resonó en su cabeza.
~¿Por qué me haces las cosas tan difíciles? Una sola cosa te pedí hoy y me desobe