Nadie escapa de su destino.
—lo que dijo nuestro hijo...—
—Olvídalo Naím— se dio la vuelta dándole la espalda y fue agresivo y se subió sobre ella.
—¿Qué me estás ocultando, Akira? ¿Hay algo que tú sabes que yo no sé?—
—Me estás lastimando, naím, ¿qué te pasa?—
—No, dime qué te pasa a ti, estás actuando raro últimamente y esa historia combina perfectamente con...—
—¿en serio naím? ¿Estás loco? Aléjate de mí ahora-naím se enfureció y salió del cuarto, bajo las escaleras y tomó un trago y justamente encontró a Eros en la c