—Qué bueno que estamos todos reunidos, la próxima semana Naím y vael irán al bosque. Aunque el lobo nunca más ha dado señal, no confío. Lo que le pasó a Aragón y su hijo fue...—
Akira siente algo de nervios y no sabe por qué, está segura de que Eros no lastimaría a Naím, pues eso sería una desgracia y sería descubierto. Naím sonríe.
—ya era hora de que mi yerno y yo hagamos algo juntos— lo mira con las cejas alzadas y él le responde
—ya me urgía querido suegro— Arturo niega
—Lo hago para que