El día de tu cumpleaños.
—¿hijas estás bien?— observo a mi madre y le doy una sonrisa sin ganas antes de responderle con una mentira
—si madre—
Observa mi plato y no había probado absolutamente nada, pues estaba concentrada en el dolor que sentía en mi vagina y en lo incómodo de tener a Vael frente a mí mirándome como loco.
—¿no tienes hambre o no te gusto el desayuno?— me pregunta Laila
—Más bien, creo que no tengo tanta hambre— pero miró hacia el frente luego de escuchar a vael decir algunas palabras fuera de lugar.