Destello de luz.
La respiración les faltaba y se alejaban, dejando que un hilo de baba cuelgue de labios a labios. Sus respiraciones eran agitadas mientras se miraban ambos con las pupilas dilatadas. Vael la subió a su regazo y tocó los pezones de ella. Estaban duros por la excitación, dejándose ver por encima de la camiseta. Levantó su camiseta viendo aquellos pechos con pezón de color rosa, los cuales solo le provocaban deseos de mordisquear hasta que sangren. Así que no perdió el tiempo, los tomó en sus mano