Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlaric no lo persiguió. Se inclinó hacia él y soltó un gruñido bajo: la última advertencia.
Cuando se fueron, Alaric volvió a su forma humana, respirando con fuerza. Seraphine lo miró largo rato y dijo en voz baja:
—Mañana… sabrán que estamos en el mismo bando.
Alaric sonrió apenas. —Mañana, sabrán que tú también tie







